El vicepresidente Pedro Alliana comenzó a marcar una diferencia pública con el presidente Santiago Peña al revelar que advirtió desde enero sobre problemas relacionados con el sistema financiero y que no fue escuchado. La declaración aparece en momentos en que el oficialismo colorado intenta reorganizarse tras el quiebre de Honor Colorado y avanzar con la candidatura presidencial de Alliana para 2028.
“Primero hay que arreglar la casa”, afirmó Alliana al explicar por qué decidió postergar la definición de su compañero de fórmula y del nombre del nuevo movimiento que impulsa junto con Peña.
El vicepresidente señaló que su preocupación está relacionada con la necesidad de dar tranquilidad al sistema financiero. Aclaró que no se refiere específicamente a una entidad bancaria, pero confirmó que planteó el tema meses atrás.
“Le dije esto al presidente en enero y después le dije a Carlos Fernández Valdovinos. Lástima no me escucharon”, expresó.
La declaración marca una diferencia respecto del discurso que ambos venían manteniendo durante las últimas semanas.
Hasta hace pocos días, Peña y Alliana aparecían unidos en la reorganización del oficialismo colorado tras la crisis de Honor Colorado. El propio presidente había afirmado que respetaría la decisión de Alliana sobre su futuro compañero de fórmula y que la elección sería exclusiva del candidato presidencial.
De acelerar la candidatura a ponerla en pausa
El cambio ocurrió en cuestión de días.
El viernes 31 de octubre, Alliana afirmaba que ya tenía “bien claro” el panorama sobre quién podría acompañarlo en la chapa presidencial y adelantaba que el nombre del nuevo movimiento oficialista podría definirse durante el fin de semana.
Entre los nombres considerados para la Vicepresidencia estaban el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme; el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre; y el gobernador de Guairá, César “Cesarito” Sosa.
También había manifestado su preferencia por una figura con perfil técnico y había señalado que pretendía resolver la cuestión antes del 24 de noviembre.
Ahora, sin embargo, Alliana sostiene que no existe una fecha para anunciar la dupla.
Una señal de autonomía
La posición del vicepresidente puede interpretarse como una señal de autonomía dentro del nuevo esquema oficialista.
Alliana ya había enfrentado a Horacio Cartes cuando rechazó la posibilidad de que desde Honor Colorado le impusieran al candidato a vicepresidente. Esa disputa terminó acelerando la ruptura interna del movimiento cartista.
En aquel momento, Alliana afirmó que mantendría su candidatura, pero que no aceptaría imposiciones sobre su compañero de fórmula.
Tras el quiebre, Santiago Peña respaldó públicamente al vicepresidente y ambos comenzaron a trabajar en la construcción de un nuevo movimiento dentro de la ANR.
La diferencia ahora es que el cuestionamiento de Alliana ya no apunta hacia Cartes, sino hacia decisiones tomadas dentro del propio Gobierno.
Primera diferencia pública con Peña
No existe hasta el momento una ruptura política entre Peña y Alliana.
Ambos continúan trabajando dentro del mismo proyecto presidencial para 2028 y el vicepresidente mantiene el respaldo de una parte importante de la dirigencia colorada.
Sin embargo, las declaraciones representan una de las primeras diferencias públicas importantes entre ambos desde la crisis de Honor Colorado.
Alliana dejó constancia de que había advertido al presidente sobre la situación financiera y que su planteamiento no fue atendido.
Al mismo tiempo, condicionó el avance de su proyecto electoral a que primero se resuelvan asuntos que considera prioritarios dentro del Gobierno.
La situación ocurre cuando el oficialismo colorado todavía busca reorganizar su estructura después de la salida de Honor Colorado de la carrera electoral y mientras debe definir el nombre de su nuevo movimiento, las candidaturas partidarias y la chapa presidencial para las internas de 2027.
Por ahora, Alliana mantiene su proyecto para 2028, pero su mensaje deja una nueva señal dentro de la ANR: la alianza con Peña continúa, aunque el vicepresidente comienza a mostrar que pretende construir su candidatura con mayor autonomía.
