El Puente de la Integración dio esta semana otro pequeño paso hacia su funcionamiento definitivo con la habilitación de vehículos particulares. Sin embargo, las restricciones, la exigencia de un documento especial y el escaso movimiento registrado hasta ahora muestran que la infraestructura todavía está lejos de operar plenamente.
Desde el lunes 14 de septiembre, los automóviles particulares pueden cruzar entre Presidente Franco y Foz de Iguazú únicamente de 07:00 a 13:00 y bajo el régimen de tránsito vecinal fronterizo. La autorización alcanza a residentes de Ciudad del Este, Presidente Franco, Hernandarias y Foz de Iguazú.
Además, no basta con presentar la documentación migratoria habitual. Tanto el conductor como cada uno de los acompañantes deben contar con el Documento de Tránsito Vecinal Fronterizo (DTVF).
Brasileños no tramitaron el documento
Uno de los datos más llamativos de esta nueva etapa surgió del lado brasileño. Al momento de ponerse en vigencia la habilitación, ningún ciudadano brasileño había gestionado el DTVF ante Migraciones de Paraguay, pese a que los residentes de Foz de Iguazú están incluidos entre los beneficiarios del nuevo régimen.
El desinterés coincide con los cuestionamientos surgidos en Foz por el costo del documento paraguayo.
Mientras los paraguayos deben abonar alrededor de G. 70.000 a G. 75.000 para realizar el trámite ante las autoridades brasileñas, el DTVF expedido en Paraguay tiene un arancel de G. 234.154 para los brasileños.
Brasil ya planteó la revisión de esa diferencia, mientras publicaciones de Foz reflejan rechazo de residentes a pagar el canon paraguayo cuando, a pocos kilómetros, el Puente de la Amistad continúa permitiendo el tránsito bajo las reglas migratorias ordinarias.
Primer día sin autos
La nueva modalidad prácticamente no tuvo movimiento durante su estreno.
Pese a la habilitación oficial del lunes, no se registraron cruces de vehículos particulares durante la primera jornada. El primer automóvil bajo este régimen pasó recién el martes 15, conducido por una estudiante paraguaya residente en Foz de Iguazú.
El escenario refleja las limitaciones de una apertura que, en los hechos, continúa siendo bastante acotada.
Cargas también siguen restringidas
La operación de cargas tampoco funciona todavía con normalidad.
Los camiones de gran porte pueden utilizar el puente únicamente en lastre, entre las 18:00 y las 05:00. Los vehículos de carga de mediano porte también tienen horarios específicos y, cuando regresan con mercaderías, deben hacerlo por el Puente de la Amistad.
El despacho regular de mercaderías continúa sin estar habilitado por el Puente de la Integración, salvo las excepciones previstas para productos considerados de subsistencia dentro del régimen fronterizo.
Una apertura que avanza a cuentagotas
El Puente de la Integración fue concebido principalmente para aliviar la saturación del Puente de la Amistad y separar parte del movimiento de cargas del tránsito cotidiano entre Ciudad del Este y Foz de Iguazú.
Sin embargo, las obras complementarias, especialmente del lado paraguayo, siguen condicionando su utilización. Las propias autoridades atribuyeron las restricciones actuales a la falta de culminación de esa infraestructura.
Así, después de años de anuncios y sucesivos cronogramas, el segundo puente entre Paraguay y Brasil empieza a recibir automóviles particulares, pero todavía bajo una combinación de horarios reducidos, documentación adicional, restricciones para cargas y muy poco movimiento.



