La NOAA publicó este jueves 9 de julio su nueva discusión diagnóstica sobre el fenómeno ENOS, conocido como El Niño–Oscilación del Sur. El informe confirma que El Niño se fortaleció durante el último mes y que ya existe una respuesta clara de la atmósfera en la circulación de los vientos, la convección y la presión atmosférica.
Según el reporte, El Niño continuará fortaleciéndose durante lo que resta de 2026 y podría persistir hasta comienzos de 2027. La NOAA estima una probabilidad del 81 % de que entre octubre y diciembre se desarrolle un evento de El Niño muy fuerte, que podría ubicarse entre los más intensos del registro histórico desde 1950.
Para Paraguay, este escenario debe seguirse con atención. Un evento de El Niño acoplado con la atmósfera suele favorecer un aumento de las precipitaciones, especialmente entre la primavera y el verano. En eventos fuertes, también puede aumentar la probabilidad de tormentas severas, lluvias intensas en cortos periodos, crecidas, anegamientos y complicaciones para sectores como la agricultura, la ganadería, el transporte, el comercio y la infraestructura urbana.
Esto no significa que lloverá todos los días. También pueden presentarse pausas de varios días o incluso semanas sin lluvias, ya que El Niño no es el único factor que influye en el clima. Sin embargo, en el promedio estacional, el riesgo apunta a un escenario con lluvias por encima de lo normal.
En el caso de Ciudad del Este y su zona metropolitana, los eventos extremos podrían generar riesgos puntuales por la combinación de lluvias intensas, raudales, saturación de desagües, caída de árboles, cortes de energía y anegamientos en sectores bajos o con infraestructura pluvial insuficiente. También podrían verse afectados el tránsito, el comercio, las viviendas ubicadas en zonas vulnerables y los arroyos urbanos, por lo que se recomienda a la ciudadanía y a las instituciones mantenerse atentas a los avisos meteorológicos y reforzar las medidas preventivas.



